ÔDime que NoÕ,

Esta canci—n es muy realista, presenta un reto, de esos que es dif’cil encontrar. A primera vista el protagonista es un masoquista, idealista y posiblemente vividor.

 

Pero leyendo entre l’neas, justamente una ÔnegativaÕ es lo que necesita un ser humano para sobrevivir. Un simple ÔNOÕ es algo que nos hace valorar si en verdad, eso que buscamos, es lo que nos hace felices, cosas que valen la pena pelear. Es muy f‡cil saber si una persona tiene interŽs por algo, solamente presenten un reto o un obst‡culo; vean que sucede. La vida se desenvuelve justamente en la frontera entre el orden y el caos. Si la balanza se inclina hacia el orden, la vida se vuelve aburrida; si se inclina hacia el Caos, todo se vuelca hacia la desesperaci—n. Es lo que nos mantiene vivos e interesados, todos lo d’as, uno tras otro. El d’a que perdemos el interŽs... estamos muertos.

 

Esta dicotom’a del SI y el NO es lo que mantiene a dos personas unidas, ya sea matrimonio, noviazgo o simplemente la amistad. En el momento que se da un SI, se dan por asentadas muchas interrogantes propias del ser. Se llega al ÔconfortÕ a la seguridad, a la realizaci—n de un esfuerzo. En ese punto se puede vivir en esa zona indefinidamente; pero surge la duda Àeso es vivir?. Cuando se dan por dadas esas condiciones se pierde poco a poco el interŽs, la aventura, la pasi—n.

 

Habla sobre el proceso mental,  es algo diferente como que el fin sea el trofeo, sino por el contrario, es el proceso, el juego, la trayectoria. Ya nos lo dice en este p‡rrafo

 

ÔSiempre lo f‡cil me dur— tan poco,

Y no lo niego me divert’.

Pero la soledad me ha vuelto loco,

Porque el amor nunca ha pasado por aqu’.

 

Si una relacion es f‡cil, simplemente se acaba, posiblemente con sus ÔtriunfosÕ, pero eso el se siente tan solo y aburrido, debido a que hay retos inexistentes que nunca se valora como algo duradero; es claro que nunca llego a quererla, a desearla, ni amarla. Cuando dice ÔamorÕ uno pudiera pensar que es a la persona a quien dirige la canci—n que en este caso seria el trofeo; pero en lo particular creo que habla de Ôamor al retoÕ al misterio, a lo desconocido, a sentirse interesado. 

 

El ÔSI camuflageadoÕ simplemente nos da esperanzas para seguir viviendo, ÔEl dejar la puerta abiertaÕ abre una cantidad de posibilidades incre’bles. Todas aquellas a donde nuestra mente nos quiera llevar. Considero que la canci—n esta dirigida a cualquier actividad de nuestra vida; seria muy restringido el pensar que solo se trata de otro ser humano. Se puede aplicar al trabajo, a las actividades a los deportes. Solamente es necesario cambiar el enfoque.

 

TambiŽn denota obstinaci—n, el buscar formas o detalles para mantener el interŽs. Las cosas que valen la pena son aquellas que en verdad nos cuestan trabajo. Posiblemente al observar la situaci—n otras personas den por hecho los eventos; les  parece trivial y carezcan de voluntad para entenderlas. Las cosas que valoramos, son todas aquellas que se tuvieron que superar trabas, obst‡culos, trabajo, coraje y muchas cosas imprevistas. De que esta hecha la vida sino de retos, obstinaci—n y logros.

 

El vivir es un trayecto, nunca un destino. Si lo vemos como destino, ese es muy claro... el campo santo. Debe de ser el satisfacer nuestras necesidades personales. El tiempo que vivimos en este planeta es muy corto como para considerar que todo esta bien definido.... que aburrido!!

Quiz‡ eso es porque en una playa, nunca puedo quedarme quieto. EstarŽ ah’ un d’a tomando el sol, quiz‡s dos, pero al tercero estoy buscando un reto... siento que pierdo mi tiempo.

 

Una parte interesante es cuando dice

 

ÔSi me dices que SI se fugar‡ lo incierto,

Y esa cosquilla en la panza cuando est‡s por venir

Si me dices que NO seguirŽ conquistando,

DescubriŽndote cosas que ni tœ te conoces.Õ

 

Solo el recordar nuestro primer amor, primer noviazgo... solamente hab’a Ômariposas en la panzaÕ, ilusiones, incertidumbres y deseos. DespuŽs cuando crecemos, como que a–oramos esos sentimientos. Ahora me pregunto, porque debemos de reprimirlos; La medicina es muy sencilla, simplemente tenemos que dar algunas negativas de vez en cuando para mantener el interŽs; pero con mucho tacto, tampoco queremos que se nos vaya la presa. Y esto es en cualquier plano de la vida, en los juegos, en el trabajo, en cualquier cosa. Una simple negativa mantendr‡ vivo el interŽs, si es que la otra persona as’ lo desea. Un simple ÔNOÕ mantendr‡ siempre la llama viva.

 

Aunque parezca incre’ble, en cierto modo me identifico muy bien con esta canci—n.  debido a que soy esa  persona obstinada, interesada y que le gusta resolver enigmas. Esa persona que ama lo que hace y nunca tiene el interŽs de quedarse est‡tico, desinteresado o conforme.

 

As’ que veo la canci—n muy humana, muy realista, con mucho que pensar.

 

 

J. Ignacio Ulacia

(23.01.2002)

 

* ÔDime Que NoÕ, Ricardo Arjona